115º aniversario del encuentro de Concepción Cabrera y Félix Rougier

Ante el Santísimo en agradecimiento por el encuentro de Félix y Concepción

En Casa Conchita desde esta tarde, la víspera del aniversario,  hemos estado en oración ante el Santísmo agradeciendo aquél maravilloso día  en que  Félix y Concepción se conocieron por designio de Dios. Somos viejos y muchos de nosotros ya no podemos caminar…, lo hemos dado todo, pero aquí estamos. Y hasta el último suspiro le diremos a Jesús: ¡gracias, gracias, gracias por habernos dado unos padres espirituales como Félix y Concepción!

«¿Quiénes se encuentran aquel 4 de febrero de 1903? Una mujer madura, de cuarenta años, que habla dado la vida a nueve hijos; que había tenido el sufrimiento de haber perdido a un hijo (Carlos, 1893), que había dejado atrás su tierra natal, San Luis Potosí (1895), que habla enviudado (1901) y que habla conocido en profundidad los caminos del espíritu. Doña Concha, antes que nada, era una mujer que se entendía como hija de Dios, y desde esta identidad estaba organizado todo su horizonte. Para ella, nada tan importante como su relación con Dios-Trinidad. Desde su infancia y juventud habla aprendido a amar a ese Dios comunión, y habla querido darle la primada en cada una de las etapas de su vida. Era, digamos, una verdadera cristiana, sin alternancias ni vías paralelas, sin pretextos ni arrepentimientos.

Cuando Concepción entra al confesionario de la iglesia de nuestra Señora de Lourdes (Colegio de Niñas) está en ese mismo camino. Y Dios suele ser imaginativo y sorprendente. Por los ojos, el corazón y la boca de aquella mujer pasó la fuerza del Espíritu Santo. Verbo hecho profecía y destino. ¿Acaso no es la cruz el signo de los que siguen a Jesús?

Adentro del confesionario, Félix Rougier, un hombre en la plenitud de su edad, cuarenta y tres años, habituado a gastarse y desgastarse en favor de los demás como misionero; con un fervor y una espiritualidad que lo tenían todo el tiempo volcado hacia los demás, pero, a la vez, con un corazón ardiente, contemplativo, habituado a escuchar.

La imagen que vamos a utilizar para recordar este encuentro es la de dos ríos que en un recodo del camino coinciden para unirse y continuar en un solo curso. Uno, bravío, impetuoso, con quiebres y cascadas, apareciendo y desapareciendo, de aguas claras, límpidas y feraces. El otro, caudaloso, manso y profundo, que con su amplio caudal invade y fertiliza campos y riberas.

Un confesionario es el lugar del encuentro de aquellos dos ríos. Una conversación permeada de verbo fluido y ardiente, de palabras amables y penetrantes, y de una escucha ávida, receptiva y dócil.

Admiramos la pedagogía de Dios que, por medio de hechos cotidianos y sencillos, enriquece la vida y el destino de quienes ama. Conchita y Félix se encuentran aquel miércoles, a las 10 de la mañana, en el oscuro rincón de una capilla. La luz de Dios desciende para orientar y transformar aquellas vidas y, en el futuro, la vida de un número incontable de mujeres y hombres. Los planes de Dios no son los nuestros, sus caminos son solo suyos; ¡felices quienes deciden seguirlos!»[1]

 

[1] Vicente Monroy, David Padrón, Carlos Fco. Vera, Fernando Torre. Caminando juntos en santidad. 115º aniversario el encuentro de Concepción Cabrera y Félix Rougier. Publicaciones CIDEC. Editorial La Cruz. Cdad. de México, 2017

2 respuestas a «115º aniversario del encuentro de Concepción Cabrera y Félix Rougier»

  1. Gracias, cuando vino el Papa Francisco a México, yo estaba en ese momento en el aeropuerto. Ahi también conocí a una hermana de la Congregación. Me obsequió una foto del corazón y la cruz, que desapareció, pero gracias a eso, he investigado y llegado hasta ustedes. Me interesa mucho conocer los escritos de Doña Conchita, aunque sea alguno. Soy un padre de familia, que se ha acercado a Dios y quiero nutrir espiritualmente a mis hijos con buen ejemplo y obras.

    1. Estimado Enrique: Me alegro muchísimo del proceso por donde el Señor te está llevando. Disponemos de una editorial en la que están puestos a la ventas numerosos escritos de la espiritualidad de la Cruz: unos de Concepción Cabrera de Armida, otros de otros autores. Ponte con conatcto con la eidtorial. Estas son las coordenadas:

      Editorial la Cruz S.A. de C.V.
      San Luís Potosí 155
      Col. Roma
      06700 Cdad. de México
      Tel. (55) 55-74-38-15; 52-64-47-45: ventas
      email: ventas@editorial-lacruz.com
      web: http://www.editorial-lacruz.com

      Saludos

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