Jorge. Desde la presencia de Dios

P. Jorge Ponce de León, msps

«Desde la presencia de Dios,
sintiendo una paz y un amor que superan todo lo imaginado,
les pido, por favor, que no sufran por mí.
Y si necesitan llorar, lloren por los que están en el mundo,
por aquellos que aún caminan con ustedes.

Abracen su pena y su dolor a lo largo de los años
pero por favor, sean fuertes y valientes,
y llénense de la paz que ahora mismo colma mi ser.

Conserven la sonrisa y, por mí y en mi nombre,
sigan viviendo y continúen su camino.
Que nada ni nadie los haga detenerse.
Sean siempre unos enamorados de la vida;
porque sólo entonces comprenderán
el significado de la muerte.

No alimenten su soledad con días vacíos y tristes.
Por el contrario dediquen cada momento
a causas nobles y justas, como nos enseñó Jesús.
No amontonen demasiadas  cosas y tesoros en el camino de la vida.
De nada les servirán en el Reino de la Vida Plena.

Extiendan su mano para ofrecer consuelo y alegría.
A cambio, yo los consolaré.
No olviden que siempre estaré cerca de ustedes.
Les espero…No estoy lejos, justo al otro lado del camino…
Ven, todo va bien»

7 respuestas a «Jorge. Desde la presencia de Dios»

  1. Gracias Padre Jorge por …..tanto!
    Ahora goza plenamente de ese Abrazo eterno con su amado Jesús! !
    Doy gracias al Señor por su fidelidad, por su Alegría, por su pasión por la Eucaristía, por su Amor a Jesús y a María, por su ser Amigo cercano y compasivo, por su sencillez. Por su SÍ para siempre y más. ….

  2. Hermosa oración, fiel reflejo, del alma de quien la creo
    Lastima que no lo conocí pero a de ser de los privilegiados Misioneros del Espíritu Santo que están gozando de la presencia del Padre

    1. Muchas gracias. ¡claro que está en la presencia del Padre! y desde ahí intercede por todos nosotros para que seamos un poco mejores cada día y así, cuando Dios quiera, reunirnos todos con él.

  3. ¡Es una oración hermosa!…que enseña mucho de cómo es vivir la vida con el Espíritu de Dios, y tener la certeza del amar de Dios Padre. No tuve la dicha de conocer al P.Jorge, sin embargo ver su rostro,su mirada y sonrisa confirman lo hermoso de su alma. Así que creo que seguirá pidiendo por toda la iglesia

    1. Así es Imelda. Gracias por tus comentarios. ¡Qué bueno es tener en el cielo a un Misionero del Espíritu Santo rezando por todos nosotros!

  4. Yo tuve la dicha de confesarme con él y me ayudó bastante, me transmitió mucha paz y confianza. Estoy segura que desde el cielo nos cuida y principalmente a su comunidad Misioneros del Espiritu Santo.

    1. Y últimamente, ya muy gastado, iba desde Casa Conchita a la Parroquia de Chipilo a confesar los viernes. Ya desde el jueves nos estaba avisando que al día siguiente tenía que irse a confesar. Pa’qué les cuento desde el viernes: «que me voy, que me voy…que hoy me toca ir a confesar». «- que sí, que sí, Jorge…que ya nos hemos enterado!».Así era él.

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