«Radio Conchita» – Diálogos

“RADIO CONCHITA” PRESENTA SU PROGRAMA FAVORITO: DIALOGOS

Muy buenos días hermanos, fieles seguidores de “Radio Conchita”. Son ustedes lo mejor de nuestra tarea evangelizadora. Ya el Santo Papa Paulo VI nos hablaba de aprovechar los medios sociales de comunicación para evangelizar. Para muchos ya es la última y única oportunidad de hacerlo. (Cfr E.N. 75)

Es esta ocasión agradecemos a Jonás, profeta de tempestades, con la promesa de asomarse en alguna otra oportunidad por este medio.

Ahora la entrevista y el diálogo es de lo pequeño, lo último, lo inútil. Pienso que una sencilla grapa de nuestro escritorio tiene mucho qué enseñarnos. Comenzamos.

G. Soy pequeña, pero represento a muchos.

S. Suele suceder, ¿quién eres?

G. Soy una grapa

S. Ja… ja… hasta tu nombre es pequeño, pequeño como tus dimensiones.

G. Pequeño como los del Evangelio.

S. Ejem… ejem… Es verdad. No tenía pensado entrevistar a nadie hoy, ¿Por qué apareces así no más sin avisar?

G. Porque me ha sido permitido entrar en tus pensamientos.

S. ¿Has violado mis espacios?

G. No porque soy pequeña y te traigo la buena noticia, desgraciadamente muy olvidada, del Evangelio.

E. ¿A qué te refieres?

G. ¿Te has fijado que además de ser una grapa pequeña soy de las últimas que se ponen en las largas filas de grapas en una grapadora?

S. No se dice grapadora…

G. Pero si se dice “últimos…”

E. ¿y qué tiene que ver esto?

G. Que soy como el primer anuncio, como el kerigma.

S. Ah caray eso sí que es brincar de un lado a otro. Yo había comparado el kerigma con los cimientos de la casa, con el nacimiento de un niño o una niña, con la semilla que se planta para que crezca un árbol, etc. ¿pero con una pequeña y última grapa?

G. Es verdad que si somos afortunadas servimos para algo… Pero cuando de la última se trata, nada más servimos para empujar (que no es poca cosa), para que las demás sirvan y luego llegan a una y no funciona, se escuchan palabras altisonantes, me sacan y me tiran a la basura y ponen otras, pensando que todas ahora si van a funcionar, pero también hay por ahí otra que es última grapa que… No pueden faltar… para que haya primeras tiene que haber últimas. Así lo dijo tu Jesús en el evangelio.

S. No lo había pensado así, pequeña y última grapa “sirves para empujar, sirves para que otros sirvan” … no está mal la cosa…

G. ¿Has pensado en tu Madre?

S. Sí, todos los días… es tan buena que a pesar de sus 98 años como que no se quiere morir para no darnos esa tristeza, yo creo que por eso se aferra a la vida.

G. Puede ser. Pero a medida que pasa el tiempo, va pasando de lo útil a lo inútil según los criterios de este mundo. Pero en el de Jesús no: “los últimos serán los primeros”. Los que aparentemente son inútiles son los que empujan para que otros vivan. Como ustedes aquí en “Casa Conchita”.

S. ¿Y eres caso único?

G. No, por supuesto que no, ya te dije que represento a muchos. ¿Has pensado la cantidad de pasta de dientes que no se usa porque dicen que se terminó en el tubo, los últimos arrocitos de un plato que ya no se comen, las últimas partes de unas hojas en las que ya no se escribe, hasta las migajitas de pan que nadie se come, las últimas gotitas de un vaso de agua que ya no se van a beber…

S. Y así tantas cosas en la creación…

G. Y sin embargo somos creación, pequeños y pequeñas, pero creación, salidos de la sabiduría y el poder de Dios.

S. Bien, pero ¿a qué viene todo esto?

G. Creo que Jesús dijo: “el que es fiel en lo poco lo será en lo mucho”

S. O sea que todo es parte de la vida, que todo es pensado, querido, amado por Dios…

G. Si, hasta una pequeña, última e insignificante grapa.

S. ¿Algo más?

G. Claro, si esto es así, ¿Para qué querer saber tantas cosas si ya sabes que te va a hacer daño? ¿Qué caso tiene hurgar en los rincones de las experiencias cuando todo, por pequeño que sea, tiene sentido? ¿Por qué esa manía de comprender y pasar por la razón lo que sólo se puede entender con el corazón? ¿Para qué poner el dedo en la llaga?

S. Es muy importante la razón. Es fundamental pasar todo por la comprensión de la inteligencia.

G. Pero no es lo primero, ni lo más importante… si fuera así, yo tendría que pasar a la sin razón, al sin sentido de lo pequeño, insignificante e inútil

S. Y Dios, ¿no ve así las cosas? ¿No es sabiduría infinita, suprema inteligencia?

G. Dios es amor, ve todas las cosas desde el corazón y desde el amor: su amor es tan grande que hasta “una sencilla grapa” puede tener tanto sentido.

S. ¡Qué lástima que las mentes muy racionales no puedan ver eso!

G. Pero lo verán, todo a su tiempo, en el tiempo de Dios.

S. ¿Quieres decir una última reflexión?

G. ¿Ya ves? Ya hablaste de una “última reflexión”. Es la que va empujando a todas las demás. Humildemente el Señor me ha creado pequeña, útil para unir, ordenar, guardar adecuadamente y seguir siendo útil cuando haya terminado mi misión. Amén.

S. Bueno, ya te fuiste a ocupar tu lugar, te agradezco tu mensaje y tu repentina aparición en “Radio Conchita”.

Nos ha dejado pensativos esta sencilla grapa de mi escritorio que me ha dicho más que los 30 libros que tengo en mi librero sin abrir desde hace meses.

Mis queridos hermanos, buenos aficionados a “Radio Conchita”, ésta es también una promoción. ¿Qué es “Radio Conchita” frente a las grandes radiodifusoras del País? Es como una sencilla grapa que está llena de mensajes. Gracias por acompañarnos y promovernos.

Beata Concepción Cabrera, ruega por nosotros.

P. Sergio García, msps

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